martes, 10 de agosto de 2010

Amorem Bellĭcus

Amorem Bellĭcus, así es como llamaré a este puñado de palabras porque no hay peor cosa para mi que un amor bélico.
¿Por qué no solo se meten a nadar en el río y se dejan llevar por la corriente del
"Amor"? ó ¿Por qué se esmeran en ganar la guerra de quién es el mejor en el idilio?
En mi experiencia no hay mejor cosa que compartir el tiempo, los sentimientos y los sueños con otra persona que sepa que es lo que quiere en la vida, porque si sabe que lo que quiere en la vida va a saber donde ubicarte en su lista de
"Quiero". Claro, que existen momentos en los que te tienes que parar a la mitad de la travesía y analizar lo que esta pasando pero, no a cada segundo. Hay que saber darle un respiro a tu corazón, saber amar y dejarse amar.

Yo solo se que soy el jardinero de mis dilemas.

Y para darle un respiro al corazón algo de
Seventeen Evergreen


lunes, 9 de agosto de 2010

El Mareo | Gustavo Cerati y Bajofondo



Avanzo y escribo
Decido un camino
Las ganas que quedan se marchan con vos
Se apaga el deseo
Ya no me entre veo
Y hablar es lo que se me va mejor

Con los ojos no te veo
Se que se me viene el mareo
Y es entonces cuando quiero salir a caminar
Con los ojos no te veo
Se que se me viene el mareo
Y es entonces cuando quiero salir a caminar

El aire me siega, hay vidrio en la arena
Ya no me da pena, dejarte un adios
Asi son las cosas, amargas borrosas
Son fotos veladas de un tiempo mejor

Con los ojos no te veo
Se que se me viene el mareo
Y es entonces cuando quiero salir a caminar
Con los ojos no te veo
Se que se me viene el mareo
Y es entonces cuando quiero salir a caminar

El aire me siega, hay vidrio en la arena
Ya no me da pena, dejarte un adios
Asi son las cosas, amargas borrosas
Son fotos veladas de un tiempo mejor

Con los ojos no te veo
Se que se me viene el mareo
Y es entonces cuando quiero salir a caminar
Con los ojos no te veo
Se que se me viene el mareo
Y es entonces cuando quiero salir a caminar

domingo, 8 de agosto de 2010

Sueño de amor II

Sentado en ese bar donde la música de fondo era un Tango Argentina entonada por un trovador que tenía su guitarra bien afinada, con mi mirada perdida que solo deseaba encontrar el sentido de ese día, la copa de vino en mi mano medio vacía solo indicaba el tiempo que yo llevaba perdido en aquel lugar, viendo como la gente pasaba por la calle a través de una puerta medio abierta mis ojos fueron atraídos por una silueta espectacularmente conocida que al compás de la música caminaba por la calle, pensé que ya era mucha coincidencia, que la vida quería que ese día no dejara de pensar en esa excusa que me hizo ir al lugar donde me encontraba, paranoicamente quería verla, quería tener la oportunidad de hablarle y expresarle la locura que provocaba su presencia en mí, me levante y salí corriendo detrás de la protagonista de cada uno de mis sueños, mi primera reacción al estar fuera de aquel local con fachada argentina fue buscarla con la mirada desesperadamente tratando de ver ese caminado único y así correr detrás de ella, no pasaron más de 10 eternos segundos cuando por fin la vi cruzando la esquina, corrí detrás de ella y después de una agotadora maratón me encontraba a un paso de distancia de ella, estire mi mano para detenerla y justo cuando mi mano tocaba su hombro todo el escenario de aquel día se esfumaba y la luz del día se transformaba en un pobre foco de alumbrado público, mi mesa de madera y la copa de vino se transformaban en un pobre asiento de autobús y una lata de soda barata, la maldita gana de querer verla me llevo a un irreal viaje mejor que los de Disney donde el aire que sentía en mi rostro era real y el aroma de esa espectacular mujer era sentido por mi olfato, juraría que ese día te vi pero solo me estaba dejando llevar por el amor mudo que siento por ti.

sábado, 7 de agosto de 2010

Sueño de amor

Mi mano se aferraba a la tuya, el ambiente del bar era perfecto, tu jugueteando con el pelo, mis ojos no se podían despegar de tus labios, las ganas de que ese momento no se terminaran eran enormes, yo acercaba mi silla cada vez que podía para estar mas cerca de ti y así poder oler ese perfume que tango me gusta, mi boca se acercaba a la tuya, los planetas ya estaban alineados para que la magia empezara al momento de que nuestros labios se encontraran, de repente, siento un golpe en la espalda y en mi cabeza mis ojos se abre y veo mis zapatos en el suelo, mi almohada junto a mis sabanas en el piso yo estaba desorientado y me pregunte: ¡¿Qué rayos?! yo estaba tirado en el suelo y todo había sido un sueño, uno de los mas reales que tuve algún día. Pero, ¡¿Por qué terminé en el suelo?! me pregunte, luego deduje que mi cuerpo estaba guardando tu espacio sobre mi cama y al darme vuelta ya no había más cama. Solo fue un sueño.

viernes, 6 de agosto de 2010

Magia

Un día de esos, almorzando con un hermano y colega de la vida tuvimos una conversación de lo mas interesante pero siendo esta una de las más cortas que tuve con el ese día, me hizo recordar que pasó exactamente el día de la historia que les contaré.
Corría el año '98 tenia entre 9 y 10 años, mi estilo de vida era de los más sencillos levantarme temprano para estudiar, pasar la mañana en el colegio, regresar hacer mis tareas y ayudar con uno que otro que hacer en la casa. Mi recuerdo empieza estando arrodillado en el patio de enfrente de mi casa que había sido levantada con mucho trabajo por mi padre, con ventanas y puertas de maderas hechas por él, junto a mis primos jugando cincos al levantar la vista veo aquel terreno lleno de monte, arboles frutales uno que otro perro ladrando al aire y el sol alumbrando con todo su esplendor. Con un breve, rápido y disimulado movimiento mi pie empuja uno de mis cincos para estar más cerca del otro para después poder pegarle y ganar el juego, estando ejecutando mi movida que comúnmente llamamos trampas a lo lejos escucho la voz de la mujer que nunca me ha fallado y que ha hecho maravillas en mi casa y en mi hogar -¡Raphael vaya a traer las tortillas! grita mi madre, ese momento lo recuerdo porque mi estomago gritaba que tenia hambre, entonces le dije a mis primos: -Muchades, hay salgo al rato solo voy a comprar las torcuatas, como y regreso a jugar. Voy con mi madre para que me diera el manto y el dinero e ir por las benditas tortillas que impedía que yo deborara el almuerzo que ella había preparado, pasado el tiempo yo regresaba con el mandado recién salido del comal imaginando cuantas tortillas me iba a comer porque el hambre ya estaba haciendo estragos... ¿Qué hay de comer? pregunté, -Esperame mi amor ahora les sirvo a todos... fue la respuesta de mi madre, entonces, me fui a sentar a la suerte de sillones que teníamos y me puse a esperar, al fondo de la escena se escuchan los martillazos de un carpintero creando muebles para poder guardar las herramientas que tanto cuidaba, yo podía ver toda la actividad de mi madre al cocinar pues la cocina, el comedor y la sala estaban en la misma habitación, pero como cosa rara mi madre no había sacado las ollas ni los sartenes solo venia hacia nosotros con unos platos, el bulto de tortillas y un cuarterón de queso, por lo regular siempre que me servían un poco de comida mi reacción era reclamar para que me dieran más pero ese día hubo una expresión de mi madre que hizo que me quedara callado, al ver que íbamos a almorzar unas tortillas con queso, la mirada de mi madre era aquel disimulo mezclado con pena, creo que ese día mi mama no tenia dinero como para hacer un "almuerzo" mi padre por su parte estaba cubriendo los turnos dobles en una fabrica de galletas muy popular. Esos días fueron duros para mi familia, una pareja joven con cuatro hijos tratando de dar una mejor calidad de vida que la que ellos tuvieron. Tenían un secreto muy disimulado, uno que sus hijos no habían captado y que no era la primera ni la ultima vez que iba a pasar, mi madre en especial era la encargada de hacer magia con el poco dinero que mi padre con tanto esfuerzo ganaba, digo magia porque las madres son capaces de estirar un billete para que dure dias. Ese día aprendí que no hay que renegar o alegar por lo que nuestras madres nos sirvan en la mesa, no sabemos que penas hay detrás de cada plato servido.

¿Qué es componer?

Componer es un momento de cuestionamiento, euforia y depresión. Una vez que abrís una canción, no tenés más remedio que terminarla. Si no la sensación es de coitus interruptus, horripilante, no te deja dormir. Y cuando lo resolvés..., no quiero continuar con la analogía, pero sí: es como muy bueno, una intensa sensación placentera, de enorme gratificación y de contacto con lo divino.

j. d.

Disneylandia

Si desean escuchar música de buen pedigree Jorge Drexler es una buena opción, más con esta canción

Ausencia es culpable

Sentado sobre un tronco cortado por las manos de un patriarca veo como la noche cae sobre el horizonte que quiere descansar, que pide un momento de paz. En mi mano hay una taza de café que con cada trago que le robo va quitando el sabor a desamor que hay en mi boca, viento frio golpea mi rostro recordándome que mi piel aún puede sentir, toco mis labios para limpiarme una gota de café y siento que están ásperos y ligeramente quemados, me arden, trato de imaginar que hizo que se rompiese y que empiesen a sangrar cada vez que rio todo apunta que el clima es el culpable pero yo tengo una mejor idea quiero culpar a la ausencia ,que con cada golpe de frio, cada trago de café y cada respiro que doy me recuerda que me dejaste sentado sobre mi amor solo porque no tuviste el valor de quererme como yo lo hice y ahora mis labios lloran sangre por la ausencia que los tuyos dejaron en ellos, pero esta no es la primera vez que me gusta jugar con ese recuerdo y yo sé que no hay tormenta que no traiga calma con ella, entonces, yo solo sigo bebiendo mi café.

jueves, 5 de agosto de 2010

Don Cánde

La fecha de celebración del día que yo nací me trajo muchos recuerdos, de que ya no era un adolecente, de donde estaba hasta ese momento o de los 22 años de mi existencia en esta tierra, esto fue el 26 de julio del presente. Pero fue un acontecimiento con fecha 26 pero del mes de octubre que cambió la vida de todo un pueblo.
Esa fecha pero del año 2009 estando en mi casa perdiendo el tiempo viendo televisión cerca de las 7 p.m. con mis hermanos y mi madre escuchamos un ruido, un sollozo que viene acompañando a mi padre que salía con las piernas temblando y sujetándose de la pared porque pues algo muy pesado traía él, hablando por teléfono decía: es mejor para Él así ya no sufre más y está en un mejor lugar donde solo existe paz... mi madre me voltea a ver asustada y exclama: ¡tu papá! y de un brinco salimos los dos a encontrarnos a mi padre llorando y diciendo con la voz muy entrecortada por el dolor que sentía: Mi papá falleció... caminé hacia él y lo abrase con todas las fuerzas que encontré en ese momento yo sentía como mi padre dejaba caer el peso sobre mis brazos cuando lo abrazaba, luego de un momento que recobrara el aliento nos empieza a contar tal situación que todos sabíamos que algún día iba a llegar pero que en ese momento no queríamos aceptar, salimos al patio de enfrente de la casa a que tomara aire y pensar como se lo decíamos a los demás que al igual que nosotros amaban a esta maravillosa persona, de pronto vemos venir de entre las sombras que creaba el foco quemado de su casa a esta persona que preguntaba ¿Mijo, sabes algo de tu papá? en ese momento fue una de las veces donde vi a mi padre sacar fuerzas de donde no habían para ir y abrazar a Doña Paulita y decirle: Madre, usted tiene que ser fuerte me llamaron del hospital diciéndome que mi papá falleció... y aferrándose a mi padre Doña Paulita pega un grito lleno de dolor e incredulidad lamentando lo sucedido. A mí me tocó que decirle esta cruel realidad a un par de personas que al igual que mi padre y mi Mami Paula lloraron con tantas fuerzas que hasta el cielo se unió a ellos y calló una brisa fría sobre todos nosotros, llego el momento en que teníamos q ir a pasar la noche en vela junto a todos aqueas personas que lo amaban, lo aman y lo amarán. Gente entraba y salía y daba pésame, abrazos y palabras de consuelo, también habían de aqueos que se sentaban cerca de donde estaban repartiendo la comida para ver si cachaban un par de panes y una taza de café para apaciguar el frio que hacía en ese momento. La noche pasó entre risas escondidas, recuerdos, lagrimas y chistes que sacaban más lagrimas, la mañana se apareció y todos limpiándonos la cara después de un breve sueño despertamos en la cruel realidad, yo hasta ese momento no había derramado una sola lagrima tengo que ser fuerte por mis familiares pensaba, de un momento para otro el tiempo se iba deteniendo cada vez que volteaba a ver a la gente todo iba en cámara lenta me preguntaba que pasaba y junto a mis pies había un gran agujero rectangular recién paleado y rumbo al fondo iba una caja de madera que contenía el cuerpo inmóvil de aquel ser humano que con turnos dobles, cientos de litros de sudor dejados en las playeras, regaños duros, enseñanzas únicas, actos heroicos, y palabras desbordantes de amor criaron todo un puñado de personas. A lo lejos escucho un grito que me dejó sin aliento... ¡Marro! ¡Mi Marro! ¡Qué voy hacer sin mi Marro! era la maravillosa mujer que había estado todos esos años junto a Él, sentía que me iba a volver loco, mis manos por poco arrancaban los cabellos de mi cabeza, un nudo en la garganta impedía que gritara porque si no hubiera estado seguro lo hago, en ese mismo instante el tiempo se detuvo el cajón de madera que me recordaba las artesanías que Él hacía en su taller toco el fondo del agujero frio, mis lágrimas corrieron sobre mi cara y una vez que salieron no dejaron de existir sobre ella, estupefacto me quede viendo como dos personas desconocidas vertían cemento en la caja de concreto donde depositaron la caja de madera para después poner encima una plancha de cemento para cubrir su ataúd como que quisieran que no saliera, en ese momento las manos rusticas y ásperas por el trabajo duro me abrazan y su voz me susurraba fuerzas mi amor tenes que ser fuerte, era mi padre. Sin ninguna vergüenza puedo decir que mis lágrimas ya habían corrido por situaciones absurdas y que no valían la pena, pero ese día el llorar a mares nos hizo bien a todos.
Muchos me cuentan que han soñado con Él, que se recuerdan de sus gestos, bromas y demás, a mí me ha tocado que pasar momentos en que escucho que del taller donde él creaba arte sale el sonido de martillazos, el sonido del serrucho cortando un pedazo de madera o simplemente el sonido que hacia cuando se aclaraba la garganta. Todo esto corrió por mi mente en un breve momento en la realidad pero que para mi había sido como volver a vivir ese 26 de octubre del 2009, bien hacen al decir que recordar es volver a vivir, por eso, siempre que puedo volteo a ver su taller o recordar las veces que mi padre me enviaba a que le pidiera prestada herramienta las cuales siempre salía de allí una o dos horas después de que Él me contara esas increíbles historias vividas por Él que inspiraban a ser una mejor persona. El día de mi cumpleaños mis ojos contemplaban un paisaje hermoso y sereno el cual me hizo recordarme de Él y de lo mucho que lo amo, de algún modo Él nos une y de algún otro él sigue vivo, pués, dentro de cada uno de los retoños que el planto en este jardín que con sus propias manos preparó para cada uno.

Veneno

Tomé de un trago el veneno
de esos ojos de mujer.
Seguí su canto en las rocas,
un descuido y naufragué.
Y hoy sólo fumo callado,
cuando escucho hablar de amor,
de ese fruto codiciado
yo ya conozco el sabor.

No vi la red escondida,
la trampa esperándome,
creí sincera su entrega
y por entero me entregué.
Pero eso fue hace ya mucho,
ya aprendí de mi dolor,
y hoy sólo fumo y escucho
cuando siento hablar de amor.

Jorge Drexler

miércoles, 4 de agosto de 2010

Hice el amor

Entre a la habitación me quite el saco y suspiré para aliviar tensión, a mi olfato llego un olor único, perversamente provocador, captó mi atención su figura sobre mi cama. Allí estaba ella escondida entre las sombras esperando el momento indicado para sorprenderme con su encanto, su piel canela brillaba con la tenue luz del cuarto el cual se prestaba para la ocasión, me acerque a ella con toda la intención de tocarla y sin ningún sonido me dio permiso para hacerlo la tome del brazo y la puse sobre mis piernas sus curvas encajaban perfectamente sobre mí las ganas de escuchar su voz me derretía espere el momento ideal para acariciarla y hacer que entonara una linda melodía pensé, ¿Qué circulo puedo tocar sobre ella? jazz, blues o bossa imaginé pero su suave piel me sedujo hacer lo que mi alma más deseaba me llevo de paseo por las raíces más antiguas del placer musical y mi ser se llenó de una satisfacción que mi cuerpo no quería terminar... este juego entre ella y yo duro lo que dura un acto sexual con juegos, coqueteos, caricias, susurros y un desborde de amor sentí que fue una hermosa eternidad junto a ella y mi alma se lleno de placer el cual estoy dispuesto a repetir hasta que mi corazón deje de latir.

Amargo sabor café

Tengo tu mismo color
Y tu misma procedencia.
Somos aroma y esencia
Y amargo es nuestro sabor.
Tú viajaste a Nueva York
Con visa en Bab-el-Mandeb,
Yo mi Trópico crucé
De Abisinia a las Antillas.
Soy como ustedes semillas.
Son un grano de café.

En los tiempos coloniales
Tú me viste en la espesura
Con mi liana a la cintura
Y mis abóreos timbales.
Compañero de mis males,
Yo mismo te trasplanté.
Surgiste y yo progresé:
En los mejores hoteles
Te dijeron ¡qué bien hueles!
Y yo asentí “¡uí, mesié!”.

Tú: de porcelana fina,
Cigarro puro y cognac.
Yo de smoking, yo de frac,
Yo recibiendo propina.
Tú a la Bolsa, yo a la ruina;
Tú subiste, yo bajé...
En los muelles te encontré,
Vi que te echaban al mar
Y ni lo pude evitar
Ni a las aguas me arrojé.

Y conocimos al Peón
Con su “café carretero”,
Y hablando con el Obrero
Recorrimos la nación.
Se habló de revolución
Entre sorbos de café:
Cogí el machete... dudé,
¡Tú me infundiste valor
Y a sangre y fuego y sudor
Mi libertad conquisté...!

Después vimos al Poeta:
Lejano, meditabundo,
Queriendo arreglar el mundo
Con una sola cuarteta.
Yo, convertido en peseta,
Hasta sus plantas rodé:
¡Qué ojos los que iluminé,
Que trilogía formamos
Los pobres que limosneamos
El Poeta y su café...!

Tengo tu mismo color
Y tu misma procedencia,
Somos aroma y esencia
Y amargo es nuestro sabor...
¡Vamos hermanos, valor,
El café nos pide fe;
Y Changó y Ochún y Agué
Piden un grito que vibre
Por nuestra América Libre,
Libre como su café!

Nicomedes Santa Cruz

Ya no duele

Bajo a tomar un café, tropiezo casi caigo y siento que,
por un momento pierdo la fé.
Me consuelo pensando que ya no muerdo el anzuelo,
levanto el alma del suelo, prendo un pucho, y salgo de este sucucho.
Llevo en la mano el cigarro y pienso "otro crack con pies de barro".
Mejor jugar de callado y nunca treparse al carro,
ando emperrado en encontrar el tiempo perdido, en lamentos apretados,
en penales casi siempre mal pateados.
Laburo por chirolas, no quiero seguir y decido salir de la cola.
Y aunque el lobo no puede, y aunque las gambas casi no quieren,
doy una vuelta a ver si todavía llueve.

Ya no duele el corazón y esta noche ya no sopla el viento del dolor
Ya no duele el corazón y es un amargo bandoneón lo que amaga en mi canción

El vidrio que me mira, la gente que dobla la esquina, la bocanada casi me tira
y la rambla, que sigue vacía.
Suelo mojado, el tránsito encajonado Letra de Ya no duele - Bajofondo - Sitio de letras.com
(como un perro que ladra encerrado en una trampa desconocida)
La lluvia que salpica la memoria enrojecida por la nostalgia,
como lágrimas partidas, como lágrimas perdidas
Tiempo mejor, cielo de miel, ahora que sale el sol...y empieza a calentar la piel.

Ya no duele el corazón y esta noche ya no sopla el viento del dolor
Ya no duele el corazón y es un amargo bandoneón lo que amaga en mi canción

Bronco tosarrón de tanto fumar, ganas de empezar a caminar
y dejar de pensar en flores que se queman de frío, en un sucio jarrón vacío
en un Río de Plata marrón que ahora miro sin apuro.
Chiflo bajo, me pateo el hormigón
mientras pienso, calentón, que me rajo del laburo y que me rajó con razón.

Ya no duele el corazón y esta noche ya no sopla el viento del dolor
Ya no duele el corazón y es un amargo bandoneón lo que amaga en mi canción

Bajofondo

Mi guitarra y vos

Que viva la ciencia,
Que viva la poesia!
Que viva siento mi lengua
Cuando tu lengua está sobre la lengua mía!
El agua esta en el barro,
El barro en el ladrillo,
El ladrillo está en la pared
Y en la pared tu fotografia.

Es cierto que no hay arte sin emoción,
Y que no hay precisión sin artesania.
Como tampoco hay guitarras sin tecnología.
Tecnología del nylon para las primas,
Tecnología del metal para el clavijero.
La prensa, la gubia y el barniz:
Las herramientas de un carpintero.

El cantautor y su computadora,
El pastor y su afeitadora,
El despertador que ya está anunciando la aurora,
Y en el telescopio se demora la última estrella.
La maquina la hace el hombre...
Y es lo que el hombre hace con ella.

El arado, la rueda, el molino,
La mesa en que apoyo el vaso de vino,
Las curvas de la montaña rusa,
La semicorchea y hasta la semifusa,
El té, los ordenadores y los espejos,
Los lentes para ver de cerca y de lejos,
La cucha del perro, la mantequilla,
La yerba, el mate y la bombilla.

Estás conmigo,
Estamos cantando a la sombra de nuestra parra.
Una canción que dice que uno sólo conserva lo que no amarra.
Y sin tenerte, te tengo a vos y tengo a mi guitarra.

Hay tantas cosas
Yo sólo preciso dos:
Mi guitarra y vos
Mi guitarra y vos.

Hay cines,
Hay trenes,
Hay cacerolas,
Hay fórmulas hasta para describir la espiral de una caracola,
Hay más: hay tráfico,
Créditos,
Cláusulas,
Salas vip,
Hay cápsulas hipnóticas y tomografias computarizadas,
Hay condiciones para la constitución de una sociedad limitada,
Hay biberones y hay obúses,
Hay tabúes,
Hay besos,
Hay hambre y hay sobrepeso,
Hay curas de sueño y tisanas,
Hay drogas de diseño y perros adictos a las drogas en las aduanas.

Hay manos capaces de fabricar herramientas
Con las que se hacen máquinas para hacer ordenadores
Que a su vez diseñan máquinas que hacen herramientas
Para que las use la mano.

Hay escritas infinitas palabras:
Zen, gol, bang, rap, Dios, fin...

Hay tantas cosas
Yo sólo preciso dos:
Mi guitarra y vos
Mi guitarra y vos.

Jorge Drexler

La guitarra no es solo una guitarra

La guitarra suena,
sueña,
siente,
suelta su voz,
sacude sus acordes,
siembra el aire con su noble armonía.
La sangre de su intérprete
penetró en su osamenta,
y no hay dos sino uno solo,
alma plena de cuerdas y madera;
los dos son uno,
sangre y notas puras
vibrando por la atmósfera serena.

Daniel Adrián Madeiro

Escusa

Respirando el aire de las montañas me llena ese sentimiento de querer mostrarle lo que mis ojos ven, caminando sobre valles que inspiran esperanza al corazón, me gustaría que sintiera la tierra entre sus dedos ¿ó todo esto es una escusa para que este junto a mi? Porque cuando la siento junto a mi toda bruma se aleja de mis montañas y me ayuda a pasar. Cómo quisiera volver a escribir mis sentimientos sobre su piel que junto a su ser forman la más bella obra creada, la cual yo llamo "Usted".