domingo, 8 de agosto de 2010

Sueño de amor II

Sentado en ese bar donde la música de fondo era un Tango Argentina entonada por un trovador que tenía su guitarra bien afinada, con mi mirada perdida que solo deseaba encontrar el sentido de ese día, la copa de vino en mi mano medio vacía solo indicaba el tiempo que yo llevaba perdido en aquel lugar, viendo como la gente pasaba por la calle a través de una puerta medio abierta mis ojos fueron atraídos por una silueta espectacularmente conocida que al compás de la música caminaba por la calle, pensé que ya era mucha coincidencia, que la vida quería que ese día no dejara de pensar en esa excusa que me hizo ir al lugar donde me encontraba, paranoicamente quería verla, quería tener la oportunidad de hablarle y expresarle la locura que provocaba su presencia en mí, me levante y salí corriendo detrás de la protagonista de cada uno de mis sueños, mi primera reacción al estar fuera de aquel local con fachada argentina fue buscarla con la mirada desesperadamente tratando de ver ese caminado único y así correr detrás de ella, no pasaron más de 10 eternos segundos cuando por fin la vi cruzando la esquina, corrí detrás de ella y después de una agotadora maratón me encontraba a un paso de distancia de ella, estire mi mano para detenerla y justo cuando mi mano tocaba su hombro todo el escenario de aquel día se esfumaba y la luz del día se transformaba en un pobre foco de alumbrado público, mi mesa de madera y la copa de vino se transformaban en un pobre asiento de autobús y una lata de soda barata, la maldita gana de querer verla me llevo a un irreal viaje mejor que los de Disney donde el aire que sentía en mi rostro era real y el aroma de esa espectacular mujer era sentido por mi olfato, juraría que ese día te vi pero solo me estaba dejando llevar por el amor mudo que siento por ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario